Hoy hice las paces con Dios. Busque como tantas veces la luz al final de las estrellas. Y entendi que aquellas cosas que mas se quieren, se nos niegan a fin de que entendamos nuestra propia naturaleza. Somos hombres. Y aquello se nos pega en la piel como el viento sobre la arena.
Si la vida son aquellas cosas que uno encuentra, ¿qué es entonces la de aquel que no ha hallado nada? He encontrada tantas ironias en la vida que a fuerza de tanto dolor, empiezo a comprender su naturaleza. El fin completo de la vida, es entender que todos nuestros actos, por mas bellos o ruin que sean, nos acercan irremediable a la muerte. Cada palabra es tan solo el camino impio hacia el fin de la oracion.
Y a veces no comprendo que sea precisamente aquello que mas ilumina la luz misma de nuestra desdicha. Pero. como he dicho, hice las paces con Dios. Tal vez como tantas veces antes. Eso no importa, porque tal vez yo encuentre mis ultimos pensamientos atiborrados de imperfecciones, por las noches de delirio que me persiguen.